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viernes, 10 de mayo de 2019

RELATOS ELECTORALES II


VENANCIO EN CAMPAÑA

2.- La Fiesta de la Democracia


A los buenos días. Con su permiso. Aquí, Venancio, el abuelo del zagal ese que escribe las cosas de su abuelo. Que el zagal está de exámenes y no tiene tiempo de escribir. Por suerte ha vuelto de Valencia don Felipe y me ayuda, así que yo lo cuento y ya ustedes, si eso, lo van adaptando a su gusto y su verdad.
En fin, que ya llegó, que ya está aquí, que ha empezado la campaña. Algunosas creían que no iba a llegar nunca, tan ansiososas que estaban de pedir el voto. Llevaban meses probando peinados y vestidos delante del espejo: vótame, vótame, vótame. ¡Quéansia de voto!
Así que nos fuimos don Felipe y yo a la pegada de carteles, que me habían dicho que es la fiesta de la democracia. Como empieza a las doce, me lie un poco y me eché unas uvas. Queme pilló mi santa y me dijo “¿ande vas con esas uvas Venancio?”. Menos mal que estuve ligero, y le dije “es que no me da tiempo para  tomar el postre. Se me hace tarde y no llego a la fiesta de la democracia”. Que, si esto es una fiesta, una misa de difunto cantada es la apoteosis.
A ver cómo me las arreglo para explicar este lío.  Primero está el asunto de las señoras. Qué hace cuatro años había una y este año hay cuatro: Con el N.º 1,  está la señora Señora, que quiere seguir siendo la Señora; después está la señora de Q, que quiere ser Señora en lugar de la Señora; está también la señora de JCP, que quiere seguir siendo la señora de JCP, con su silla en el foro, y por último esta la señora en Latín, que no sé lo que quiere y aunque lo supiera no lo diría. Menudocarácter… No hay más que ver la que le montó a su amiguito de toda la vida en el debate del club de los poetas muertos.Quita, quita…
Después está el lío de los partidos. Que hay tres partidos: el Partido de la Señora (PÑ), el Juntosas casi Podemos (JCP), y el Amos Paco (AP); dos repartidos, el ¿Queda PP? (QPP) y el Partido en latín (PL), y un compartido, Q (Q). O sea, seis.
Cuando llegamos don Felipe y yo la fiesta ya había empezado: La señora señora, no sé si por no hacer tarde o si por ir tomando ventaja, ya estaba a lo suyo, que se lo dije a don Felipe y no me dijo nada. Levantó un poco los hombros y meneó la cabeza. Que yo entendí que no pasa nada o qué le vamos a hacer. Se conoce qué había pasado lista en la sede del PÑ, porque no faltaba ni unona.  Todosas tan seriosas, tan profesionales, tan te miro y te derrites, te fulmino con mis superpoderes de minoría mayoritaria. Menos la muy mejor amiga de la señora Señora, que a intervalos regulares lanzaba la jaculatoria laica “esta es la fiesta de la democracia” y adoptaba un talante deportivo, que don Felipe decía que era fair play impostado (que yo no sabía lo que era, pero el chico me dijo “postureo, abuelo, postureo”), aunque a veces se confundía y sacaba un poquito las cachas de una navaja metafórica, mientras con sus ojillos de águila imperial escaneaba a losas presentes y los catalogaba mentalmente al ritmo de Chimo Bayo: esta sí, esta no, esta me gusta, esta no…
Había unos paneles de aglomerado, divididos en lotes proporcionalmente asignados a los partidos, los repartidos y el compartido, y venían las señoras con un cartel, y unos ayudantes con un cubo de cola, como en los buenos tiempos, y un rodillo más moderno que el cepillo de los buenos tiempos, llenaban el cartel y el panel de cola y la señora de turno o el líder carismático lo ponían sobre el panel con mayor o menor fortuna. Que aquí, la Sra. Señora les daba sopas con honda a losas demás, que tenía calculado el espacio al milímetro y le ajustaban las foticos a la perfección, que quedaba un poco de junta inclusive, para que no se despegasen con el latir y latir; no como los de Q, que no habían hecho números y, a la hora de la verdad, no sabían si subir a su señora al cielo, cortarle la cabeza a losas siete primerosas, irse a replantar los alcorques vacíos o montar una bicicletada. Al final se impuso la creatividad, como siempre, y dejaron sus carteles en su sitio, sin invadir los reducidos dominios de su vecino Amos Paco.
Miradas de reojo, saludos envarados, si te he visto no me acuerdo, navajazos metafóricos y algunosas despistadosas que no sabían si todavía eran del QPP, o ya les tocaba cambiarse al latín o al Amos Paco. Una fiesta, ya te digo.
Para terminar, lo mejor, el canutazo, el de la prensa, digo, que si hubo del otro fue off the record o yo no lo vi. Las lideresas y los lideresos declarando ante las cámaras y los micrófonos, amontonando fieles detrás, para dar impresión de ser muchosas y de fondo, con la cadencia de un metrónomo, la jaculatoria laica que anuncia el advenimiento de la democracia…
Una fiesta, ya te digo.El año que viene me traigo a don Felipe… y al Gaitero.

Paco Morata

domingo, 5 de mayo de 2019

RELATOS ELECTORALES


VENANCIO EN CAMPAÑA

1.- EL SALTO


Lo dijo nada más volver del hogar. Dijo: Nena, ha llegado la hora de dar el salto.

- ¿Pero qué salto, Venancio? Si no puedes andar sin arrastrar los pies.

- El salto a la política. Me he comprometido con el progreso de mi ciudad, o de mi pueblo, o lo que sea esto. Me he comprometido con el futuro.

Lo decía tan serio que daba un poco de miedo. Tanto que la abuela le registró los bolsillos, por si había vuelto a fumar el perejil de la juventud. Nada. Limpios: la pastilla azul, el pañuelo de lienzo, las gafas de cerca y la lista de Mercadona, que la guarda de una semana para otra. Total, siempre compra lo mismo.

Se ha hecho de Q. Va en la lista. El número veintiséis, dice. Que yo le dije: Abuelo, eso cómo va a poder ser. En la lista van veinticuatro: veintiún concejales y tres suplentes.

Yo soy el suplente del segundo suplente –respondió-, y no descarto jurar el cargo, que la legislatura es larga y muchos se quedan por el camino. Mira el PP. Que a última hora se le han ido dos de sus miembros más queridos, y se han llevado con ellos la mitad de los votos. Me tuve que callar. En eso lleva la razón.

Hoy ha sido un día grande. Fiesta de presentación de la candidatura. No lo han nombrado, claro. Pero ha venido tan contento. Los suplentes de los suplentes son secretos, ha dicho, por eso no me han nombrado, pero mira qué detalle. Y me ha enseñado un ramito de hierbas recién cogidas. Rabo de gato, lo mejor para la tripa. Y lo ha metido en agua caliente. Me lo voy a tomar antes de que pierda las propiedades. ¡Para, Venancio, para!, ha dicho la abuela. ¡Qué rabo de gato ni qué rabo de gato! Esto son ortigas! Anda, tómate un omeprazol y déjate de tonterías.

Muy bien la presentación: presentador externo, buen rollete, grandes ideas nuevas, muchas ganas, bastante gente, emoción, discursos y prensa. Especialmente Rosalinda, que se ha quedado  hasta el final. Y el yembé de Massamba, infatigable, amenizando la espera y acompañando a los candidatos y candidatas.

Nancio está animado. Me temo que va a dar guerra, así que seguiré informando, si no es molestia.

Paco Morata